Sin lugar a dudas fue una de las mejores experiencias de mi vida, no solamente por la posibilidad única de ver paisajes tan espectaculares en un lugar tan remoto, sino también porque durante todo el proceso, desde la reservación hasta el regresi a Punta Arenas, cada uno de las y los miembros de la compañía y de la embarcación fueron sumamente amables, atentos y se nota que trabajan muy duro.
Por otra parte, nos sorprendió mucho que nos dieran tanta comida y bebidas. Estuvimos siempre muy cómodas y no nos hizo falta absolutamente nada.
Les agradezco profundamente por esta experiencia y espero tener la oportunidad de volver con más personas para que también la vivan.